Norma Básica de Autoprotección

REAL DECRETO 393/2007, de 23 de marzo, por el que se aprueba la Norma Básica de Autoprotección de los centros, establecimientos y dependencias dedicados a actividades que puedan dar origen a situaciones de emergencia.

 

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La obligación de los poderes públicos de garantizar el
derecho a la vida y a la integridad física, como el más
importante de todos los derechos fundamentales, incluido
en el artículo 15 de la Constitución Española, debe plantearse
no sólo de forma que los ciudadanos alcancen la
protección a través de las Administraciones Públicas, sino
que se ha de procurar la adopción de medidas destinadas
a la prevención y control de riesgos en su origen, así
como a la actuación inicial en las situaciones de emergencia
que pudieran presentarse.
La Ley 2/1985 de 21 de enero, sobre Protección Civil,
contempla los aspectos relativos a la autoprotección,
determinando en sus artículos 5 y 6 la obligación del
Gobierno de establecer un catálogo de las actividades de
todo orden que puedan dar origen a una situación de
emergencia y la obligación de los titulares de los centros,
establecimientos y dependencias o medios análogos
donde se realicen dichas actividades, de disponer de un
sistema de autoprotección, dotado con sus propios recursos,
para acciones de prevención de riesgos, alarma, evacuación
y socorro. Asimismo el propio artículo 6 determina
que el Gobierno, a propuesta del Ministerio del
Interior, previo informe de la Comisión Nacional de Protección
Civil, establecerá las directrices básicas para regular
la autoprotección.
Por parte de las distintas Administraciones Públicas se
han desarrollado normas legales, reglamentarias y técnicas
en materia de prevención y control de riesgos, que
constituyen una buena base para el desarrollo de acciones
preventivas y en consecuencia de la autoprotección.
Entre ellas, es preciso destacar la Ley 31/1995, de 8 de
noviembre, de prevención de riesgos laborales, cuyo
objeto es promover la seguridad y salud de los trabajadores
mediante la aplicación de medidas y el desarrollo de
las actividades necesarias para la prevención de riesgos
derivados del trabajo.
Es evidente que la protección de los trabajadores de
una determinada dependencia o establecimiento, especialmente
en cuanto se refiere a riesgos catastróficos,
implica, las más de las veces, la protección simultánea de
otras personas presentes en el establecimiento, con lo
que, en tales casos, se estará atendiendo simultáneamente
a la seguridad de los trabajadores y a la del público
en general. En otras ocasiones, sin embargo, el ámbito de
protección abarcado por la Ley 31/1995, de 8 de noviembre,
no será coincidente con el que debe corresponder a
la autoprotección a que se refiere la Ley 2/1985, de 21 de
enero. Así, por ejemplo, determinados riesgos, los estrictamente
laborales, lo serán únicamente para los trabajadores
de un determinado establecimiento, sin afectar al
resto de las personas presentes en el mismo. Por el contrario,
otros riesgos, derivados del desarrollo de una
determinada actividad, lo son fundamentalmente para un
colectivo de ciudadanos, a veces enormemente extenso,
que por, diferentes razones, se encuentran expuestos. En
ciertos casos, la generación del riesgo puede no derivarse
incluso de una actividad económica o vinculada a una
actividad propiamente laboral.
En consecuencia, la actividad protectora de la seguridad
y la salud, derivada de la Ley 31/1995, de 8 de noviembre,
teniendo un campo común con la autoprotección a
que se refiere la Ley 2/1985, de 21 de enero, no cubre los
requerimientos de prevención o reducción de riesgos
para la población de los que esta última se ocupa.
Por otra parte, deben citarse en el ámbito estatal, el
Real Decreto 2816/1982, de 27 de agosto, por el que se
aprueba el Reglamento General de Policía de Espectáculos
Públicos y Actividades Recreativas, el Real Decreto 314/2006,
de 17 de marzo, por el que se aprueba el Código Técnico
de la Edificación», el Real Decreto 2267/2004, de 3 de
diciembre, por el que se aprueba el Reglamento de seguridad
contra incendios en los establecimientos industriales,
o la Orden de 13 de noviembre de 1984, sobre Evacuación
de Centros Docentes de Educación General Básica,
Bachillerato y Formación Profesional.
También existe en diversos ámbitos de las comunidades
autónomas y de las entidades locales experiencia en
la aplicación no vinculante de la Orden de 29 de noviembre
de 1984, por la que se aprueba el Manual de Autoprotección
para el desarrollo del Plan de Emergencia contra
Incendios y de Evacuación de Locales y Edificios, y han
sido promulgadas por las comunidades autónomas normas
y reglamentos en materias tales como espectáculos
públicos, o prevención de incendios, que, junto a las ordenanzas
municipales, han ido acrecentando el cuerpo normativo
de la autoprotección.
La autoprotección ha sido asimismo abordada en las
Directrices Básicas de Planificación de Protección Civil y
en los Planes Especiales ante riesgos específicos.
Este real decreto viene a desarrollar los preceptos
relativos a la autoprotección, contenidos en la Ley 2/1985,
de 21 de enero, y a dar cumplimiento a lo establecido en
la sección IV, del capítulo I, del Real Decreto 2816/1982,
de 27 de agosto, por el que se aprueba el Reglamento
General de Policía de Espectáculos Públicos y Actividades
Recreativas, anteriormente citado. Constituye el marco
legal que garantiza para todos los ciudadanos unos niveles
adecuados de seguridad, eficacia y coordinación
administrativa, en materia de prevención y control de
riesgos. Respeta así mismo, las competencias propias de
las comunidades autónomas y entidades locales en la
materia y la existencia de una determinada normativa
básica sectorial que impone obligaciones de autoprotección
frente a riesgos específicos. Así, las disposiciones de
este real decreto tendrán carácter supletorio para las actividades
con reglamentación sectorial específica.
La Norma Básica de Autoprotección, define y desarrolla
la autoprotección y establece los mecanismos de control
por parte de las Administraciones Públicas. Contempla
una gradación de las obligaciones de la autoprotección
y respeta la normativa sectorial específica de aquellas
actividades que, por su potencial peligrosidad, importancia
y posibles efectos perjudiciales sobre la población, el
medio ambiente y los bienes, deben tener un tratamiento
singular.
La Norma Básica de Autoprotección establece la obligación
de elaborar, implantar materialmente y mantener
operativos los Planes de Autoprotección y determina el
contenido mínimo que deben incorporar estos planes en
aquellas actividades, centros, establecimientos, espacios,
instalaciones y dependencias que, potencialmente, pueden
generar o resultar afectadas por situaciones de emergencia.
Incide no sólo en las actuaciones ante dichas
situaciones, sino también y con carácter previo, en el análisis
y evaluación de los riesgos, en la adopción de medidas
preventivas y de control de los riesgos, así como en la
integración de las actuaciones en emergencia, en los
correspondientes Planes de Emergencia de Protección
Civil.
Dada la complejidad de la materia y su posible incidencia
sobre la seguridad de las personas, se hace necesario
llevar a cabo el estudio y seguimiento permanente
de las normas en materia de autoprotección así como de
las relaciones intersectoriales que esta normativa conlleva,
en orden a la vigencia y actualización de la propia
Norma Básica de Autoprotección.
En el proceso de tramitación del presente real decreto
ha participado la Comisión Nacional de Protección Civil,
mediante la emisión de su informe preceptivo, de conformidad
con lo previsto en el artículo 17 de la Ley 2/1985,
de 21 de enero.
En su virtud, a propuesta del Ministro del Interior, con
el informe favorable del Ministerio de Economía y
Hacienda, con la aprobación previa del Ministro de Administraciones
Públicas, de acuerdo con el Consejo de
Estado y previa deliberación del Consejo de Ministros en
su reunión del día 23 de marzo de 2007,
D I S P O N G O :
Artículo 1. Aprobación de la Norma Básica de Autoprotección
de los centros, establecimientos y dependencias,
dedicados a actividades que puedan dar origen a
situaciones de emergencia.
Se aprueba la Norma Básica de Autoprotección de los
centros, establecimientos y dependencias, dedicados a
actividades que puedan dar origen a situaciones de emergencia
(en adelante Norma Básica de Autoprotección),
cuyo texto se inserta a continuación de este real decreto.
Artículo 2. Ámbito de aplicación.
1. Las disposiciones de este real decreto se aplicarán
a todas las actividades comprendidas en el anexo I de la
Norma Básica de Autoprotección aplicándose con carácter
supletorio en el caso de las Actividades con Reglamentación
Sectorial Específica, contempladas en el punto 1 de
dicho anexo.
2. No obstante, las Administraciones Públicas competentes
podrán exigir la elaboración e implantación de
planes de autoprotección a los titulares de actividades no
incluidas en el anexo I, cuando presenten un especial
riesgo o vulnerabilidad.
3. Quedarán exentas del control administrativo y del
registro, aquellos centros, establecimientos o instalaciones
dependientes del Ministerio de Defensa, de Instituciones
Penitenciarias, de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad,
y Resguardo Aduanero, así como los de los órganos
judiciales.
4. Cuando las instalaciones o actividades a las que
se refiere esta Norma Básica dispongan de Reglamentación
específica propia que regule su régimen de autorizaciones,
los procesos de control administrativo y técnico
de sus Planes de Emergencia Interior responderán a lo
dispuesto en la citada Reglamentación específica.
Artículo 3. Carácter de norma mínima.
1. Las obligaciones de autoprotección establecidas
en el presente real decreto serán exigidas como norma
mínima o supletoria, de conformidad con lo establecido
en el artículo 2.1.
2. Los planes de autoprotección previstos en esta
norma y aquellos otros instrumentos de prevención y
autoprotección impuestos por otra normativa aplicable,
podrán fusionarse en un documento único cuando dicha
unión permita evitar duplicaciones innecesarias de la
información y la repetición de los trabajos realizados por
el titular o la autoridad competente, siempre que se cumplan
todos los requisitos esenciales de la presente norma
y de las demás aplicables de acuerdo con el artículo 2.1.
Artículo 4. Elaboración de los Planes de Autoprotección.
1. La elaboración de los planes de autoprotección
previstos en la Norma Básica de Autoprotección se sujetarán
a las siguientes condiciones:
a) Su elaboración, implantación, mantenimiento y
revisión es responsabilidad del titular de la actividad.
b) El Plan de Autoprotección deberá ser elaborado
por un técnico competente capacitado para dictaminar
sobre aquellos aspectos relacionados con la autoprotección
frente a los riesgos a los que esté sujeta la actividad.
c) En el caso de actividades temporales realizadas en
centros, establecimientos, instalaciones y/o dependencias,
que dispongan de autorización para una actividad
distinta de la que se pretende realizar e incluida en el
anexo I, el organizador de la actividad temporal estará
obligado a elaborar e implantar, con carácter previo al
inicio de la nueva actividad, un Plan de Autoprotección
complementario.
d) Los centros, establecimientos, espacios, instalaciones
y dependencias que deban disponer de plan de
autoprotección deberán integrar en su plan los planes de
las distintas actividades que se encuentren físicamente en
el mismo, así como contemplar el resto de actividades no
incluidas en la Norma Básica de Autoprotección.
e) En los centros, establecimientos, espacios, instalaciones
y dependencias del apartado anterior se podrá
admitir un plan de autoprotección integral único, siempre
que se contemple todos los riesgos particulares de cada
una de las actividades que contengan.
f) Los titulares de las distintas actividades, en régimen
de arrendamiento, concesión o contrata, que se
encuentren físicamente en los centros, establecimientos,
espacios, instalaciones y dependencias que deban disponer
de plan de autoprotección, de acuerdo con lo establecido
en el anexo I, deberán elaborar, implantar e integrar
sus planes, con sus propios medios y recursos.
2. El Plan de Autoprotección deberá acompañar a los
restantes documentos necesarios para el otorgamiento
de la licencia, permiso o autorización necesaria para el
comienzo de la actividad.
3. Las administraciones públicas competentes
podrán, en todo momento, requerir del titular de la actividad
correcciones, modificaciones o actualizaciones de los
planes de autoprotección elaborados en caso de variación
de las circunstancias que determinaron su adopción o
para adecuarlos a la normativa vigente sobre autoprotección
y a lo dispuesto en los planes de protección civil.

Artículo 5. Registro de los Planes de Autoprotección.
1. Los datos, de los planes de autoprotección, relevantes
para la protección civil deberán ser inscritos en un
registro administrativo, que incluirá como mínimo los
datos referidos en el anexo IV de la Norma Básica de
Autoprotección.
A tal fin, los titulares de las actividades remitirán al
órgano encargado de dicho registro los referidos datos y
sus modificaciones.
2. El órgano encargado del registro, así como los
procedimientos de control administrativo y registro de los
Planes de Autoprotección de los centros, establecimientos,
espacios, instalaciones y dependencias donde se
desarrollan las actividades relacionadas en el anexo I de
la Norma Básica de Autoprotección, será establecido por
las comunidades autónomas competentes o el órgano
competente establecido en el caso de actividades con
reglamentación sectorial específica.
Artículo 6. Funciones de la Comisión Nacional de Protección
Civil en materia de autoprotección.
La Comisión Nacional de Protección Civil de acuerdo
con las funciones que le atribuye la Ley 2/1985, de 21 de
enero, sobre Protección Civil, tendrá las siguientes funciones
relacionadas con la autoprotección.
a) Proponer las revisiones y actualizaciones necesarias
de la Norma Básica de Autoprotección.
b) Proponer las modificaciones que procedan en las
disposiciones normativas relacionadas con la autoprotección.
c) Proponer criterios técnicos para la correcta interpretación
y aplicación de la Norma Básica de Autoprotección.
d) Informar preceptivamente los proyectos de normas
de autoprotección que afecten a la seguridad de
personas y bienes.
e) Elaborar criterios, estudios y propuestas en el
ámbito de la autoprotección.
Artículo 7. Promoción y fomento de la Autoprotección.
1. Las distintas Administraciones Públicas, en el
marco de sus competencias, promoverán de forma coordinada
la Autoprotección, estableciendo los medios y
recursos necesarios mediante el desarrollo de actuaciones
orientadas a la información y sensibilización de los
ciudadanos, empresas e instituciones en materia de prevención
y control de riesgos, así como en materia de preparación
y respuesta en situaciones de emergencia.
2. La Dirección General de Protección Civil y Emergencias
establecerá un Fondo de Documentación especializado
en materia de autoprotección para contribuir al
desarrollo y promoción de la misma.
Artículo 8. Vigilancia e inspección por las Administraciones
Públicas.
Las Administraciones Públicas, en el ámbito de la
Autoprotección ejercerán funciones de vigilancia, inspección
y control, de acuerdo a lo siguiente:
a) Los órganos competentes para el otorgamiento
de licencia o permiso para la explotación o inicio de actividad
que corresponda, velarán por el cumplimiento de
las exigencias contenidas en la Norma Básica de Autoprotección.
b) Los órganos competentes en materia de Protección
Civil de las Administraciones Públicas estarán facultados
para adoptar las medidas de inspección y control
necesarias para garantizar el cumplimiento de la Norma
Básica de Autoprotección.
Artículo 9. Régimen sancionador.
El incumplimiento de las obligaciones de autoprotección
será sancionable por las administraciones públicas
competentes, conforme a la Ley 2/1985, de 21 de enero,
las correspondientes Leyes de Protección Civil y Emergencias
de las Comunidades Autónomas y el resto del
ordenamiento jurídico aplicable en materia de autoprotección.
Disposición transitoria única. Actividades existentes.
Los titulares de las actividades del anexo I de la Norma
Básica de Autoprotección, que ya tuvieran concedida la
correspondiente licencia de actividad o permiso de funcionamiento
o explotación a la fecha de entrada en vigor
de este real decreto, deberán presentar el Plan de Autoprotección
elaborado ante el órgano de la Administración
Pública competente para la autorización de la actividad en
el plazo que por la misma se establezca.
En los casos en que hubieran de establecerse medidas
complementarias y correctoras de autoprotección, dicho
plazo para su implantación podrá incrementarse, cuando
así lo autorice expresamente de forma debidamente justificada
el órgano de la Administración Pública competente
para la autorización de la actividad.
Disposición derogatoria única. Derogación normativa.
Queda derogada la Orden de 29 de noviembre de 1984,
por la que se aprueba el Manual de Autoprotección para el
desarrollo del Plan de Emergencia contra Incendios y de
Evacuación de Locales y Edificios, así como la sección IV
del capítulo I del título primero del Reglamento General de
Policía de Espectáculos Públicos y Actividades Recreativas,
aprobado por el Real Decreto 2816/1982, de 28 de agosto.
Disposición final primera. Facultades de aplicación y
desarrollo.
El Ministro del Interior, previo informe de la Comisión
Nacional de Protección Civil, dictará cuantas disposiciones
sean necesarias para la aplicación y desarrollo del
presente real decreto.
Disposición final segunda. Atribuciones de las comunidades
autónomas.
Las comunidades autónomas y las entidades locales
podrán dictar, dentro del ámbito de sus competencias y
en desarrollo de lo dispuesto con carácter mínimo en esta
Norma Básica de Autoprotección, las disposiciones necesarias
para establecer sus propios catálogos de actividades
susceptibles de generar riesgos colectivos o de resultar
afectados por los mismos, así como las obligaciones
de autoprotección que se prevean para cada caso. En particular,
podrán extender las obligaciones de autoprotección
a actividades, centros, establecimientos, espacios,
instalaciones o dependencias donde se desarrollan actividades
no incluidas en Anexo I de la Norma Básica de
Autoprotección, así como desarrollar los procedimientos
de control e inspección de los planes de autoprotección.
Disposición final tercera. Salvaguardia del cumplimiento
de la normativa sobre prevención de riesgos laborales.
Lo dispuesto en el presente real decreto se entenderá
sin perjuicio de lo establecido en la Ley 31/1995, de 8 de
noviembre, de prevención de riesgos laborales y en la
normativa que la desarrolla.

Disposición final cuarta. Entrada en vigor.
El presente real decreto entrará en vigor el día
siguiente al de su publicación en el «Boletín Oficial del
Estado».
Dado en Madrid, el 23 de marzo de 2007.
JUAN CARLOS R.
El Ministro del Interior,
ALFREDO PÉREZ RUBALCABA
NORMA BÁSICA DE AUTOPROTECCIÓN DE LOS CENTROS,
ESTABLECIMIENTOS Y DEPENDENCIAS, DEDICADOS A
ACTIVIDADES QUE PUEDAN DAR ORIGEN A SITUACIONES
DE EMERGENCIA
1. Disposiciones generales
1.1 Objeto de la Norma Básica de Autoprotección de
los centros, establecimientos y dependencias, dedicados
a actividades que puedan dar origen a situaciones de
emergencia.–La presente Norma Básica tiene como
objeto el establecimiento de los criterios esenciales, de
carácter mínimo, para la regulación de la autoprotección,
para la definición de las actividades a las que obliga, y
para la elaboración, implantación material efectiva y
mantenimiento de la eficacia del Plan de Autoprotección,
en adelante plan de autoprotección.
1.2 Concepto de autoprotección.–Se entiende como
autoprotección al sistema de acciones y medidas encaminadas
a prevenir y controlar los riesgos sobre las personas
y los bienes, a dar respuesta adecuada a las posibles
situaciones de emergencia y a garantizar la integración de
estas actuaciones con el sistema público de protección
civil.
Estas acciones y medidas deben ser adoptadas por los
titulares de las actividades, públicas o privadas, con sus
propios medios y recursos, dentro de su ámbito de competencia.
1.3 Funciones de las Administraciones Públicas.–Atendiendo
a las competencias atribuidas a las Administraciones
Publicas en el presente Real Decreto, se considerarán
los siguientes órganos competentes:
1. La Dirección General de Protección Civil y Emergencias
del Ministerio del Interior, para:
a) Mantener una relación permanente con los órganos
competentes en materia de Protección Civil de las
Comunidades Autónomas, a todos los efectos previstos
en el presente Real Decreto.
b) Realizar la información previa de todos los Planes
de Autoprotección que hubieran de efectuarse por cualquier
titular, cuando el órgano competente para el otorgamiento
de licencia o permiso para la explotación o inicio
de actividad, perteneciera a la Administración General del
Estado, y establecer el correspondiente Registro para los
mismos.
c) Fomentar la creación de foros de debate y la realización
de actividades de formación en materia de autoprotección.
d) Constituirse como punto de contacto y autoridad
competente en todo lo relativo a autoprotección en relación
con la Unión Europea y otros Organismos Internacionales.
2. Los órganos de las Administraciones Públicas
competentes para el otorgamiento de licencia o permiso
para la explotación o inicio de actividad, para:
a) Recibir la documentación correspondiente a los
Planes de Autoprotección.
b) Requerir cuantos datos estime oportuno en el
ejercicio de sus competencias.
c) Obligar a los titulares de las actividades ubicadas
en una misma edificación o recintos contiguos para que
presenten y/o implanten un plan conjunto de autoprotección,
cuando la valoración de las circunstancias concurrentes
y la protección de bienes y personas así lo recomiende,
dándoles un plazo razonable para llevarlo a
efecto.
d) Velar por el cumplimiento de las obligaciones
impuestas en materia de autoprotección, ejerciendo la
inspección y control de la autoprotección.
e) Comunicar a los órganos competentes en materia
de protección civil aquellas circunstancias e informaciones
que resulten de su interés en materia de autoprotección.
3. Los órganos competentes en materia de Protección
Civil en el ámbito local, autonómico o estatal, según
corresponda, sin perjuicio de las competencias atribuidas
a los órganos a que se refiere el apartado anterior, estarán
facultados, para:
a) Exigir la presentación y/o la implantación material
y efectiva del Plan de Autoprotección a los titulares de las
actividades reseñadas en el anexo I, así como inspeccionar
el cumplimiento de la norma básica de autoprotección
en los términos previstos en la normativa vigente.
b) Instar a los órganos de las Administraciones
Públicas competentes en la concesión de licencias o permisos
de explotación o inicio de actividades, el ejercicio
de las atribuciones contenidas en el párrafo d) del apartado
anterior.
c) Ejercer la atribución contenida en el párrafo d) del
apartado anterior, por sí mismo, cuando los órganos de
las Administraciones Públicas competentes en la concesión
de licencias o permisos de explotación o inicio de
actividades, desatiendan el requerimiento formulado.
d) Establecer y mantener los correspondientes registros
y archivos de carácter público, de acuerdo con la
normativa aplicable, de los Planes de Autoprotección.
e) Obligar a los titulares de las actividades que consideren
peligrosas, por sí mismas o por hallarse en entornos
de riesgo, aunque la actividad no figure en el anexo I,
a que elaboren e implanten un Plan de Autoprotección,
dándoles un plazo razonable para llevarlo a efecto.
f) Promover la colaboración entre las empresas o
entidades cuyas actividades presenten riesgos especiales,
con el fin de incrementar el nivel de autoprotección
en sus instalaciones y en el entorno de éstas.
g) Ejercer la potestad sancionadora conforme a lo
que prevean las leyes aplicables.
1.4 Obligaciones de los titulares de las actividades.–Las
obligaciones de los titulares de las actividades reseñadas
en el Anexo I, serán las siguientes:
a) Elaborar el Plan de Autoprotección correspondiente
a su actividad, de acuerdo con el contenido mínimo
definido en el anexo II y los criterios establecidos en el
apartado 3.3. de esta Norma.
b) Presentar el Plan de Autoprotección al órgano de
la Administración Publica competente para otorgar la
licencia o permiso determinante para la explotación o
inicio de la actividad.
c) Desarrollar las actuaciones para la implantación y
el mantenimiento de la eficacia del Plan de Autoprotección,
de acuerdo con el contenido definido en el Anexo II
y los criterios establecidos en esta Norma Básica de Autoprotección.
d) Remitir al registro correspondiente los datos previstos
en el anexo IV de esta Norma Básica de Autoprotección.
BOE núm. 72 Sábado 24 marzo 2007 12845
e) Informar y formar al personal a su servicio en los
contenidos del Plan de Autoprotección.
f) Facilitar la información necesaria para, en su caso,
posibilitar la integración del Plan de Autoprotección en
otros Planes de Autoprotección de ámbito superior y en
los planes de Protección Civil.
g) Informar al órgano que otorga la licencia o permiso
determinante para la explotación o inicio de la actividad
acerca de cualquier modificación o cambio sustancial
en la actividad o en las instalaciones, en aquello que
afecte a la autoprotección.
h) Colaborar con las autoridades competentes de las
Administraciones Públicas, en el marco de las normas de
protección civil que le sean de aplicación.
i) Informar con la antelación suficiente a los órganos
competentes en materia de Protección Civil de las Administraciones
Públicas de la realización de los simulacros
previstos en el Plan de Autoprotección.
1.5 Obligaciones del personal de las actividades.–El
personal al servicio de las actividades reseñadas en el
Anexo I tendrá la obligación de participar, en la medida de
sus capacidades, en el Plan de Autoprotección y asumir
las funciones que les sean asignadas en dicho Plan.
1.6 Definiciones.–En el anexo III se definen los conceptos
y términos fundamentales utilizados en la presente
Norma Básica de Autoprotección.
2. Alcance
La presente Norma Básica de Autoprotección será de
aplicación a todas aquellas actividades, centros, establecimientos,
espacios, instalaciones y dependencias recogidos
en el anexo I que puedan resultar afectadas por situaciones
de emergencia.
(...)
Los requisitos esenciales recogidos en la presente
Norma Básica de Autoprotección serán de obligado cumplimiento,
de acuerdo con lo establecido en el artículo 2.1
de este Real Decreto, para las actividades, centros, establecimientos,
espacios, instalaciones o dependencias
mencionadas anteriormente.
Las Comunidades Autónomas y las entidades locales,
podrán establecer, en el ámbito de sus competencias, valores
umbrales más restrictivos de los establecidos en el Anexo I,
atendiendo a alguno o varios de los siguientes criterios:
Aforo y ocupación.
Vulnerabilidad.
Carga de fuego.
Cantidad de sustancias peligrosas.
Condiciones físicas de accesibilidad de los servicios
de rescate y salvamento.
Tiempo de respuesta de los servicios de rescate y salvamento.
Posibilidad de efecto dominó y daños al exterior.
Condiciones del entorno.
Otras condiciones que pudieran contribuir al riesgo.
3. Plan de autoprotección
3.1 Concepto y objeto.–El Plan de Autoprotección es
el documento que establece el marco orgánico y funcional
previsto para un centro, establecimiento, espacio,
instalación o dependencia, con el objeto de prevenir y
controlar los riesgos sobre las personas y los bienes y dar
respuesta adecuada a las posibles situaciones de emergencia,
en la zona bajo responsabilidad del titular de la
actividad, garantizando la integración de éstas actuaciones
con el sistema público de protección civil.
El Plan de Autoprotección aborda la identificación y
evaluación de los riesgos, las acciones y medidas necesarias
para la prevención y control de riesgos, así como las
medidas de protección y otras actuaciones a adoptar en
caso de emergencia.
3.2 Contenido.–El Plan de Autoprotección se recogerá
en un documento único cuya estructura y contenido
mínimo se recoge en el Anexo II.
Éste u otros documentos de naturaleza análoga que
deban realizar los titulares en virtud de la normativa sectorial
aplicable, podrán fusionarse en un documento
único a estos efectos, cuando dicha unión permita evitar
duplicaciones innecesarias de la información y la repetición
de los trabajos realizados por el titular o la autoridad
competente, siempre que se cumplan todos los requisitos
esenciales de la presente norma.
El titular del establecimiento que ya tenga elaborado
un instrumento de prevención y autoprotección en base a
otra normativa, deberá añadirle aquella parte del Anexo II
que no esté contemplada en dicho instrumento.
El documento del Plan de Autoprotección incluirá
todos los procedimientos y protocolos necesarios para
reflejar las actuaciones preventivas y de respuesta a la
emergencia.
3.3 Criterios para la elaboración del plan de autoprotección.–
Los criterios mínimos que deben observarse en
la elaboración del Plan de Autoprotección son los siguientes:
1. El Plan de Autoprotección habrá de estar redactado
y firmado por técnico competente capacitado para
dictaminar sobre aquellos aspectos relacionados con la
autoprotección frente a los riesgos a los que esté sujeta la
actividad, y suscrito igualmente por el titular de la actividad,
si es una persona física, o por persona que le represente
si es una persona jurídica.
2. Se designará, por parte del titular de la actividad,
una persona como responsable única para la gestión de
las actuaciones encaminadas a la prevención y el control
de riesgos.
3. Los procedimientos preventivos y de control de
riesgos que se establezcan, tendrán en cuenta, al menos,
los siguientes aspectos:
a) Precauciones, actitudes y códigos de buenas prácticas
a adoptar para evitar las causas que puedan originar
accidentes o sucesos graves.
b) Permisos especiales de trabajo para la realización
de operaciones o tareas que generen riesgos.
c) Comunicación de anomalías o incidencias al titular
de la actividad.
d) Programa de las operaciones preventivas o de
mantenimiento de las instalaciones, equipos, sistemas y
otros elementos de riesgo, definidos en el capítulo 5 del
anexo II, que garantice su control.
e) Programa de mantenimiento de las instalaciones,
equipos, sistemas y elementos necesarios para la protección
y seguridad, definidos en el capítulo 5 del Anexo II,
que garantice la operatividad de los mismos.
4. Se establecerá una estructura organizativa y jerarquizada,
dentro de la organización y personal existente,
fijando las funciones y responsabilidades de todos sus
miembros en situaciones de emergencia.
5. Se designará, por parte del titular de la actividad,
una persona responsable única, con autoridad y capacidad
de gestión, que será el director del Plan de Actuación
en Emergencias, según lo establecido en el anexo II.
6. El director del Plan de Actuación en Emergencias
será responsable de activar dicho plan de acuerdo con lo
establecido en el mismo, declarando la correspondiente
situación de emergencia, notificando a las autoridades
competentes de Protección Civil, informando al personal,
y adoptando las acciones inmediatas para reducir las consecuencias
del accidente o suceso.

7. El Plan de Actuación en Emergencias debe detallar
los posibles accidentes o sucesos que pudieran dar lugar
a una emergencia y los relacionará con las correspondientes
situaciones de emergencia establecidas en el
mismo, así como los procedimientos de actuación a aplicar
en cada caso.
8. Los procedimientos de actuación en emergencia
deberán garantizar, al menos:
La detección y alerta.
La alarma.
La intervención coordinada.
El refugio, evacuación y socorro.
La información en emergencia a todas aquellas personas
que pudieran estar expuestas al riesgo.
La solicitud y recepción de ayuda externa de los servicios
de emergencia.
3.4 Coordinación y actuación operativa.–Los órganos
competentes en materia de protección civil velarán
porque los Planes de Autoprotección tengan la adecuada
capacidad operativa, en los distintos supuestos de riesgo
que puedan presentarse, y quede asegurada la necesaria
coordinación entre dichos Planes y los de protección Civil
que resulten aplicables, así como la unidad de mando
externa, en los casos que lo requieran.
Con esa finalidad, por dichos órganos, se establecerán
los protocolos que garanticen, por un lado, la comunicación
inmediata de los incidentes que se produzcan y tengan
o puedan tener repercusiones sobre la autoprotección
y, por otro, la movilización de los servicios de
emergencia que, en su caso, deban actuar. Asimismo
establecerán los procedimientos de coordinación de tales
servicios de emergencia con los propios del Plan de Autoprotección
y los requisitos organizativos que permitan el
ejercicio del mando por las autoridades competentes en
materia de protección civil.
3.5 Criterios para la implantación del plan de autoprotección.–
La implantación del plan de autoprotección
comprenderá, al menos, la formación y capacitación del
personal, el establecimiento de mecanismos de información
al público y la provisión de los medios y recursos
precisa para la aplicabilidad del plan.
A tal fin el plan de autoprotección atenderá a los
siguientes criterios:
Información previa. Se establecerán mecanismos de
información de los riesgos de la actividad para el personal
y el público, así como del Plan de Autoprotección para
el personal de la actividad.
Formación teórica y práctica del personal asignado al
Plan de Autoprotección, estableciendo un adecuado programa
de actividades formativas.
Definición, provisión y gestión de los medios y recursos
económicos necesarios.
De dicha implantación se emitirá una certificación en
la forma y contenido que establezcan los órganos competentes
de las Administraciones Públicas.
3.6 Criterios para el mantenimiento de la eficacia del
plan de autoprotección:
1. Las actividades de mantenimiento de la eficacia
del Plan de Autoprotección deben formar parte de un proceso
de preparación continuo, sucesivo e iterativo que,
incorporando la experiencia adquirida, permita alcanzar y
mantener un adecuado nivel de operatividad y eficacia.
2. Se establecerá un adecuado programa de actividades
formativas periódicas para asegurar el mantenimiento
de la formación teórica y práctica del personal
asignado al Plan de Autoprotección, estableciendo sistemas
o formas de comprobación de que dichos conocimientos
han sido adquiridos.
3. Se preverá un programa de mantenimiento de los
medios y recursos materiales y económicos necesarios.
4. Para evaluar los planes de autoprotección y asegurar
la eficacia y operatividad de los planes de actuación en
emergencias se realizarán simulacros de emergencia, con
la periodicidad mínima que fije el propio plan, y en todo
caso, al menos una vez al año evaluando sus resultados.
5. La realización de simulacros tendrá como objetivos
la verificación y comprobación de:
La eficacia de la organización de respuesta ante una
emergencia.
La capacitación del personal adscrito a la organización
de respuesta.
El entrenamiento de todo el personal de la actividad
en la respuesta frente a una emergencia.
La suficiencia e idoneidad de los medios y recursos
asignados.
La adecuación de los procedimientos de actuación.
6. Los simulacros implicarán la activación total o
parcial de las acciones contenidas en el Plan de Actuación
en Emergencias.
7. De las actividades de mantenimiento de la eficacia
del Plan se conservará por parte de la empresa a disposición
de las Administraciones Públicas, información sobre
las mismas, así como de los informes de evaluación realizados
debidamente firmados por el responsable del
Plan.
3.7 Vigencia del plan de autoprotección y criterios
para su actualización y revisión.–El Plan de Autoprotección
tendrá vigencia indeterminada; se mantendrá adecuadamente
actualizado, y se revisará, al menos, con una
periodicidad no superior a tres años.
ANEXO I
Catalogo de actividades
1. Actividades con reglamentación sectorial específica
a) Actividades industriales, de almacenamiento y de
investigación:
Establecimientos en los que Intervienen Sustancias Peligrosas:
Aquellos en los que están presentes sustancias peligrosas
en cantidades iguales o superiores a las especificadas
en la columna 2 de las partes 1 y 2 del anexo 1 del Real
Decreto 1254/1999, de 16 de julio, y el Real Decreto 948/2005
de 29 de julio, que lo modifica por el que se aprueban medidas
de control de los riesgos inherentes a los accidentes
graves en los que intervienen sustancias peligrosas.
Las actividades de almacenamiento de productos químicos
acogidas a las instrucciones Técnicas complementarias
y en las cantidades siguientes:
ITC APQ-1, de capacidad mayor a 200 m3.
ITC APQ-2, de capacidad mayor a 1 t.
ITC APQ-3, de capacidad mayor a 4 t.
ITC APQ-4, de capacidad mayor a 3 t.
ITC APQ-5, de categoría 4 ó 5.
ITC APQ-6, de capacidad mayor a 500 m3.
ITC APQ-7, de capacidad mayor a 200 m3.
ITC APQ-8, de capacidad mayor a 200 t.
Establecimientos en los que intervienen explosivos:
Aquellos regulados en la Orden/Pre/252/2006 de 6 de
febrero por la que se actualiza la Instrucción Técnica Complementaria
número 10 sobre prevención de accidentes
graves del Reglamento de Explosivos, aprobado por el
Real Decreto 230/1998, de 16 de febrero.
Actividades de Gestión de Residuos Peligrosos: Aquellas
actividades de Recogida, Almacenamiento, Valorización
o Eliminación de Residuos Peligrosos, de acuerdo
con lo establecido en la Ley 10/1998, de 21 de abril, de
residuos.
BOE núm. 72 Sábado 24 marzo 2007 12847
Explotaciones e industrias relacionadas con la minería:
Aquellas reguladas por el Real Decreto 863/1985, de 2
de abril, por el que se aprueba el Reglamento General de
Normas Básicas de Seguridad Minera y por sus Instrucciones
Técnicas Complementarias.
Instalaciones de Utilización Confinada de Organismos
Modificados Genéticamente: Las clasificadas como actividades
de riesgo alto (tipo 4) en el Real Decreto 178/2004,
de 30 de enero, por el que se aprueba el Reglamento
General para el desarrollo y ejecución de la Ley 9/2003, de
25 de abril, por la que se establece el régimen jurídico de
la utilización confinada, liberación voluntaria y comercialización
de organismos modificados genéticamente.
Instalaciones para la Obtención, Transformación, Tratamiento,
Almacenamiento y Distribución de Sustancias o
Materias Biológicas Peligrosas: Las instalaciones que
contengan agentes biológicos del grupo 4, determinados
en el Real Decreto 664/1997, de 12 de mayo, sobre la protección
de los trabajadores contra los riesgos relacionados
con la exposición a agentes biológicos durante el
trabajo.
b) Actividades de infraestructuras de transporte:
Túneles. R.D. 635/2006, de 26 de mayo, sobre requisitos
mínimos de seguridad en los túneles de carreteras del
Estado.
Puertos Comerciales: Los puertos de interés general
con uso comercial y sus usos complementarios o auxiliares
definidos en la Ley 48/2003, de 26 de noviembre, de
régimen económico y de prestación de servicios de los
puertos de interés general.
Aeropuertos, aeródromos y demás instalaciones
aeroportuarias: Aquellos regulados por la ley 21/2003,
de 7 de julio, de Seguridad Aeroportuaria y por la normativa
internacional (Normas y Recomendaciones de la
Organización de la Aviación Civil Internacional –OACI) y
nacional de la Dirección General de Aviación Civil aplicable.
c) Actividades e infraestructuras energéticas:
Instalaciones Nucleares y Radiactivas: Las reguladas
por el Real Decreto 1836/1999, de 3 de diciembre, por el
que se aprueba el Reglamento sobre Instalaciones
Nucleares y Radiactivas.
Infraestructuras Hidráulicas (Presas y Embalses): Las
clasificadas como categorías A y B en la Orden, de 12 de
marzo de 1996, por la que se aprueba el Reglamento Técnico
sobre Seguridad de Presas y Embalses, así como en
la Resolución, de 31 de enero de 1995, por la que se dispone
la publicación del Acuerdo del Consejo de Ministros
por el que se aprueba la Directriz Básica de Planificación
de Protección Civil ante el riesgo de Inundaciones.
d) Actividades de espectáculos públicos y recreativas.
Lugares, recintos e instalaciones en las que se celebren
los eventos regulados por la normativa vigente en
materia de Espectáculos Públicos y Actividades Recreativas,
siempre que cumplan con las siguientes características:
En espacios cerrados:
Edificios cerrados: Con capacidad o aforo igual o
superior a 2000 personas, o con una altura de evacuación
igual o superior a 28 m.
Instalaciones cerradas desmontables o de temporada:
con capacidad o aforo igual o superior a 2.500 personas.
Al aire libre: En general, aquellas con una capacidad o
aforo igual o superior a 20.000 personas.
e) Otras actividades reguladas por normativa sectorial
de autoprotección. Aquellas otras actividades desarrolladas
en centros, establecimientos, espacios, instalaciones
o dependencias o medios análogos sobre los que
una normativa sectorial específica establezca obligaciones
de autoprotección en los términos definidos en esta
Norma Básica de Autoprotección.
2. Actividades sin reglamentación sectorial específica
a) Actividades industriales y de almacenamiento:
Aquellas con una carga de fuego ponderada y corregida
igual o superior a 3.200 Mcal/m2 o 13.600 MJ/m2,
(riesgo intrínseco alto 8, según la tabla 1.3 del Anexo I del
Real Decreto 2267/2004, de 3 de diciembre, por el que
aprueba el Reglamento de seguridad contra incendios en
los establecimientos industriales) o aquellas en las que
estén presentes sustancias peligrosas en cantidades iguales
o superiores al 60% de las especificadas en la columna 2
de las partes 1 y 2 del anexo 1 del Real Decreto 1254/1999,
de 16 de julio, modificado por el R.D. 948/2005, de 29 de
julio, por el que se aprueban medidas de control de los
riesgos inherentes a los accidentes graves en los que
intervienen sustancias peligrosas.
Instalaciones frigoríficas con líquidos refrigerantes del
segundo y tercer grupo cuando superen las cantidades
totales empleadas en 3 t.
Establecimientos con instalaciones acogidas a las ITC
IP02, IP03 e IP-04 con más de 500 m3.
b) Actividades e infraestructuras de transporte:
Estaciones e Intercambiadores de Transporte Terrestre:
Aquellos con una ocupación igual o superior a 1.500 personas.
Líneas Ferroviarias metropolitanas.
Túneles Ferroviarios de longitud igual o superior
a 1.000 m.
Autopistas de Peaje.
Áreas de Estacionamiento para el Transporte de Mercancías
Peligrosas por Carretera y Ferrocarril.
Puertos comerciales.
c) Actividades e infraestructuras energéticas:
Centros o Instalaciones destinados a la Producción de
Energía Eléctrica: Los de potencia nominal igual o superior
a 300 MW.
Instalaciones de generación y transformación de energía
eléctrica en alta tensión.
d) Actividades sanitarias:
Establecimientos de usos sanitarios en los que se
prestan cuidados médicos en régimen de hospitalización
y/o tratamiento intensivo o quirúrgico, con una disponibilidad
igual o superior a 200 camas.
Cualquier otro establecimiento de uso sanitario que
disponga de una altura de evacuación igual o superior a 28
m, o de una ocupación igual o superior a 2.000 personas.
e) Actividades docentes:
Establecimientos de uso docente especialmente destinados
a personas discapacitadas físicas o psíquicas o a
otras personas que no puedan realizar una evacuación
por sus propios medios.
Cualquier otro establecimiento de uso docente siempre
que disponga una altura de evacuación igual o superior
a 28 m, o de una ocupación igual o superior a 2.000
personas.
f) Actividades residenciales públicas:
Establecimientos de uso residencial público: Aquellos
en los que se desarrollan actividades de residencia o centros
de día destinados a ancianos, discapacitados físicos o
psíquicos, o aquellos en los que habitualmente existan
ocupantes que no puedan realizar una evacuación por sus
propios medios y que afecte a 100 o más personas.
12848 Sábado 24 marzo 2007 BOE núm. 72
Cualquier otro establecimiento de uso residencial
público siempre que disponga una altura de evacuación
igual o superior a 28 m, o de una ocupación igual o superior
a 2000 personas.
g) Otras actividades: Aquellas otras actividades
desarrolladas en centros, establecimientos, espacios, instalaciones
o dependencias o medios análogos que reúnan
alguna de las siguientes características:
Todos aquellos edificios que alberguen actividades
comerciales, administrativas, de prestación de servicios, o
de cualquier otro tipo, siempre que la altura de evacuación
del edificio sea igual o superior a 28 m, o bien dispongan
de una ocupación igual o superior a 2.000 personas.
Instalaciones cerradas desmontables o de temporada
con capacidad igual o superior a 2.500 personas.
Instalaciones de camping con capacidad igual o superior
a 2.000 personas.
Todas aquellas actividades desarrolladas al aire libre
con un número de asistentes previsto igual o superior a
20.000 personas.
ANEXO II
Contenido mínimo del plan de autoprotección
El documento del Plan de Autoprotección, se estructurará,
con el contenido que figura a continuación, tanto si
se refiere a edificios, como a instalaciones o actividades a
las que sean aplicables los diferentes capítulos.
Índice paginado
Capítulo 1. Identificación de los titulares y del emplazamiento
de la actividad.
1.1 Dirección Postal del emplazamiento de la actividad.
Denominación de la actividad, nombre y/o marca.
Teléfono y Fax.
1.2 Identificación de los titulares de la actividad. Nombre
y/o Razón Social. Dirección Postal, Teléfono y Fax.
1.3 Nombre del Director del Plan de Autoprotección y
del director o directora del plan de actuación en emergencia,
caso de ser distintos. Dirección Postal, Teléfono y Fax.
Capítulo 2. Descripción detallada de la actividad y
del medio físico en el que se desarrolla.
2.1 Descripción de cada una de las actividades desarrolladas
objeto del Plan.
2.2 Descripción del centro o establecimiento, dependencias
e instalaciones donde se desarrollen las actividades
objeto del plan.
2.3 Clasificación y descripción de usuarios.
2.4 Descripción del entorno urbano, industrial o
natural en el que figuren los edificios, instalaciones y
áreas donde se desarrolla la actividad.
2.5 Descripción de los accesos. Condiciones de accesibilidad
para la ayuda externa.
Este capítulo se desarrollará mediante documentación
escrita y se acompañará al menos la documentación gráfica
siguiente:
Plano de situación, comprendiendo el entorno
próximo urbano, industrial o natural en el que figuren los
accesos, comunicaciones, etc.
Planos descriptivos de todas las plantas de los edificios,
de las instalaciones y de las áreas donde se realiza la
actividad.
Capítulo 3. Inventario, análisis y evaluación de riesgos.
Deben tenerse presentes, al menos, aquellos riesgos
regulados por normativas sectoriales. Este capítulo comprenderá:
3.1 Descripción y localización de los elementos, instalaciones,
procesos de producción, etc. que puedan dar
origen a una situación de emergencia o incidir de manera
desfavorable en el desarrollo de la misma.
3.2 Identificación, análisis y evaluación de los riesgos
propios de la actividad y de los riesgos externos que
pudieran afectarle. (Riesgos contemplados en los planes
de Protección Civil y actividades de riesgo próximas).
3.3 Identificación, cuantificación y tipología de las
personas tanto afectas a la actividad como ajenas a la
misma que tengan acceso a los edificios, instalaciones y
áreas donde se desarrolla la actividad.
Este capítulo se desarrollará mediante documentación
escrita y se acompañará al menos la documentación gráfica
siguiente:
Planos de ubicación por plantas de todos los elementos
y/o instalaciones de riesgo, tanto los propios como los
del entorno.
Capítulo 4. Inventario y descripción de las medidas y
medios de autoprotección.
4.1 Inventario y descripción de las medidas y medios,
humanos y materiales, que dispone la entidad para controlar
los riesgos detectados, enfrentar las situaciones de
emergencia y facilitar la intervención de los Servicios
Externos de Emergencias.
4.2 Las medidas y los medios, humanos y materiales,
disponibles en aplicación de disposiciones específicas
en materia de seguridad.
Este capítulo se desarrollará mediante documentación
escrita y se acompañará al menos la documentación gráfica
siguiente:
Planos de ubicación de los medios de autoprotección,
conforme a normativa UNE.
Planos de recorridos de evacuación y áreas de confinamiento,
reflejando el número de personas a evacuar o
confinar por áreas según los criterios fijados en la normativa
vigente.
Planos de compartimentación de áreas o sectores de
riesgo.
Capítulo 5. Programa de mantenimiento de instalaciones.
5.1 Descripción del mantenimiento preventivo de las
instalaciones de riesgo, que garantiza el control de las
mismas.
5.2 Descripción del mantenimiento preventivo de las
instalaciones de protección, que garantiza la operatividad
de las mismas.
5.3 Realización de las inspecciones de seguridad de
acuerdo con la normativa vigente.
Este capítulo se desarrollará mediante documentación
escrita y se acompañará al menos de un cuadernillo de
hojas numeradas donde queden reflejadas las operaciones
de mantenimiento realizadas, y de las inspecciones
de seguridad, conforme a la normativa de los reglamentos
de instalaciones vigentes.
Capítulo 6. Plan de actuación ante emergencias.
Deben definirse las acciones a desarrollar para el control
inicial de las emergencias, garantizándose la alarma,
la evacuación y el socorro. Comprenderá:
6.1 Identificación y clasificación de las emergencias:
En función del tipo de riesgo.
En función de la gravedad.
En función de la ocupación y medios humanos.
6.2 Procedimientos de actuación ante emergencias:
a) Detección y Alerta.
BOE núm. 72 Sábado 24 marzo 2007 12849
b) Mecanismos de Alarma.
b.1) Identificación de la persona que dará los avisos.
b.2) Identificación del Centro de Coordinación de
Atención de Emergencias de Protección Civil.
c) Mecanismos de respuesta frente a la emergencia.
d) Evacuación y/o Confinamiento.
e) Prestación de las Primeras Ayudas.
f) Modos de recepción de las Ayudas externas.
6.3 Identificación y funciones de las personas y equipos
que llevarán a cabo los procedimientos de actuación
en emergencias.
6.4 Identificación del Responsable de la puesta en
marcha del Plan de Actuación ante Emergencias.
Capítulo 7. Integración del plan de autoprotección en
otros de ámbito superior.
7.1 Los protocolos de notificación de la emergencia
7.2 La coordinación entre la dirección del Plan de
Autoprotección y la dirección del Plan de Protección Civil
donde se integre el Plan de Autoprotección.
7.3 Las formas de colaboración de la Organización de
Autoprotección con los planes y las actuaciones del sistema
público de Protección Civil.
Capítulo 8. Implantación del Plan de Autoprotección.
8.1 Identificación del responsable de la implantación
del Plan.
8.2 Programa de formación y capacitación para el
personal con participación activa en el Plan de Autoprotección.
8.3 Programa de formación e información a todo el
personal sobre el Plan de Autoprotección.
8.4 Programa de información general para los usuarios.
8.5 Señalización y normas para la actuación de visitantes.
8.6 Programa de dotación y adecuación de medios
materiales y recursos.
Capítulo 9. Mantenimiento de la eficacia y actualización
del Plan de Autoprotección.
9.1 Programa de reciclaje de formación e información.
9.2 Programa de sustitución de medios y recursos.
9.3 Programa de ejercicios y simulacros.
9.4 Programa de revisión y actualización de toda la
documentación que forma parte del Plan de Autoprotección.
9.5 Programa de auditorías e inspecciones.
Anexo I. Directorio de comunicación.
1. Teléfonos del Personal de emergencias.
2. Teléfonos de ayuda exterior.
3. Otras formas de comunicación.
Anexo II. Formularios para la gestión de emergencias.
Anexo III. Planos.
ANEXO III
Definiciones
Los conceptos y términos fundamentales utilizados en
la Norma Básica de Autoprotección de los centros, establecimientos
y dependencias, dedicados a actividades
que puedan dar origen a situaciones de emergencia,
deben entenderse así definidos:
Actividad: Conjunto de operaciones o tareas que puedan
dar origen a accidentes o sucesos que generen situaciones
de emergencia.
Aforo: Capacidad total de público en un recinto o edificio
destinado a espectáculos públicos o actividades
recreativas.
Alarma: Aviso o señal por la que se informa a las personas
para que sigan instrucciones específicas ante una
situación de emergencia.
Alerta: Situación declarada con el fin de tomar precauciones
específicas debido a la probable y cercana ocurrencia
de un suceso o accidente.
Altura de evacuación: La diferencia de cota entre el
nivel de un origen de evacuación y el del espacio exterior
seguro.
Autoprotección: Sistema de acciones y medidas,
adoptadas por los titulares de las actividades, públicas o
privadas, con sus propios medios y recursos, dentro de
su ámbito de competencias, encaminadas a prevenir y
controlar los riesgos sobre las personas y los bienes, a
dar respuesta adecuada a las posibles situaciones de
emergencia y a garantizar la integración de estas actuaciones
en el sistema público de protección civil.
Centro, establecimiento, espacio, dependencia o instalación:
La totalidad de la zona, bajo control de un titular,
donde se desarrolle una actividad.
Confinamiento: Medida de protección de las personas,
tras un accidente, que consiste en permanecer dentro
de un espacio interior protegido y aislado del exterior.
Efecto dominó: La concatenación de efectos causantes
de riesgo que multiplican las consecuencias, debido a
que los fenómenos peligrosos pueden afectar, además de
los elementos vulnerables exteriores, otros recipientes,
tuberías, equipos o instalaciones del mismo establecimiento
o de otros próximos, de tal manera que a su vez
provoquen nuevos fenómenos peligrosos.
Evacuación: Acción de traslado planificado de las personas,
afectadas por una emergencia, de un lugar a otro
provisional seguro.
Intervención: Consiste en la respuesta a la emergencia,
para proteger y socorrer a las personas y los bienes.
Medios: Conjunto de personas, máquinas, equipos y
sistemas que sirven para reducir o eliminar riesgos y controlar
las emergencias que se puedan generar.
Ocupación: Máximo número de personas que puede
contener un edificio, espacio, establecimiento, recinto,
instalación o dependencia, en función de la actividad o
uso que en él se desarrolle. El cálculo de la ocupación se
realiza atendiendo a las densidades de ocupación indicadas
en la normativa vigente. No obstante, de preverse
una ocupación real mayor a la resultante de dicho calculo,
se tomara esta como valor de referencia. E igualmente, si
legalmente fuera exigible una ocupación menor a la resultante
de aquel calculo, se tomara esta como valor de referencia.
Órgano competente para el otorgamiento de licencia
o permiso para la explotación o inicio de actividad: El
Órgano de la Administración Pública que, conforme a la
legislación aplicable a la materia a que se refiere la actividad,
haya de conceder el título para su realización.
Peligro: Probabilidad de que se produzca un efecto
dañino específico en un periodo de tiempo determinado o
en circunstancias determinadas.
Plan de Autoprotección: Marco orgánico y funcional
previsto para una actividad, centro, establecimiento,
espacio, instalación o dependencia, con el objeto de prevenir
y controlar los riesgos sobre las personas y los bienes
y dar respuesta adecuada a las posibles situaciones
de emergencias, en la zona bajo responsabilidad del titular,
garantizando la integración de éstas actuaciones en el
sistema público de protección civil.

Plan de actuación en emergencias: Documento perteneciente
al plan de autoprotección en el que se prevé
la organización de la respuesta ante situaciones de
emergencias clasificadas, las medidas de protección e
intervención a adoptar, y los procedimientos y secuencia
de actuación para dar respuesta a las posibles emergencias.
Planificación: Es la preparación de las líneas de
actuación para hacer frente a las situaciones de emergencia.
Prevención y control de riesgos: Es el estudio e
implantación de las medidas necesarias y convenientes
para mantener bajo observación, evitar o reducir las
situaciones de riesgo potencial y daños que pudieran
derivarse. Las acciones preventivas deben establecerse
antes de que se produzca la incidencia, emergencia, accidente
o como consecuencia de la experiencia adquirida
tras el análisis de las mismas.
Puertos comerciales: Los que en razón a las características
de su tráfico reúnen condiciones técnicas, de seguridad
y de control administrativo para que en ellos se realicen
actividades comerciales portuarias, entendiendo por
tales las operaciones de estiba, desestiba, carga, descarga,
transbordo y almacenamiento de mercancías de
cualquier tipo, en volumen o forma de presentación que
justifiquen la utilización de medios mecánicos o instalaciones
especializadas.
Recursos: Elementos naturales o técnicos cuya
función habitual no está asociada a las tareas de autoprotección
y cuya disponibilidad hace posible o mejora
las labores de prevención y actuación ante emergencias.
Rehabilitación: Es la vuelta a la normalidad y reanudación
de la actividad.
Riesgo: Grado de pérdida o daño esperado sobre las
personas y los bienes y su consiguiente alteración de la
actividad socioeconómica, debido a la ocurrencia de un
efecto dañino específico.
Titular de la actividad: La persona física o jurídica que
explote o posea el centro, establecimiento, espacio,
dependencia o instalación donde se desarrollen las actividades.
ANEXO IV
Contenido mínimo del registro de establecimientos regulados
por la Norma Básica de Autoprotección de los centros,
establecimientos y dependencias, dedicados a actividades
que puedan dar origen a situaciones de emergencia
Datos generales:
Nombre establecimiento.
Dirección completa.
Teléfono, fax, E-mail.
N.º ocupantes (clasificación).
N.º empleados (clasificación).
Actividad o uso del establecimiento. Actividades o
usos que convivan en la misma edificación.
Datos del titular (nombre, dirección, teléfono…).
Fecha de la última revisión del plan.
Datos estructurales:
Tipo estructura.
N.º de plantas sobre y bajo rasante.
Superficie útil o construida (por plantas).
Número de salidas al exterior.
Número de escaleras interiores.
Número de escaleras exteriores.
Sectorización de incendios
Información relevante sobre la estructura y/o edificio.
Ubicación llaves de corte de suministros energéticos
(gas, electricidad, gasoil…).
Entorno:
Información sobre el entorno (urbano, rural, proximidad
a ríos, a rutas por las que transitan vehículos con
mercancías peligrosas, a industrias, a zonas forestales,
edificio aislado o medianero con otras actividades. Tipo
de actividades del entorno y sus titulares.)
Vulnerables existentes en el entorno.
Accesibilidad:
Datos e información relevante sobre el acceso.
Características de los accesos de vehículos a las fachadas
del establecimiento.
Número de fachadas accesibles a bomberos.
Focos de peligro y vulnerables:
Tipo de riesgo más significativo que emana del edificio.
Tipo y cantidad de productos peligrosos que se almacenan
y/o procesan
Vulnerables.
Instalaciones técnicas de protección contra incendios.
Dispone de:
Detección y alarma de incendios. Fecha revisión de
instalación.
Pulsadores de alarma de incendios. Fecha revisión de
instalación.
Extintores de incendios. Fecha revisión de instalación.
Bocas de incendio equipadas. Fecha revisión de instalación.
Hidrantes. Fecha revisión de instalación.
Columna seca. Fecha revisión de instalación.
Extinción Automát. de incendios. Fecha revisión de
instalación.
Alumbrado emergencia. Fecha revisión de instalación.
Señalización. Fecha revisión de instalación.
Grupo electrógeno y SAI. Fecha revisión de instalación.
Equipo de bombeo y aljibe o depósito de agua. Fecha
revisión de instalación.
Planos.
 

 

 

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